Territorio de juego y exploración
Quiero tiempo, pero tiempo no apurado,
tiempo de jugar, que es el mejor.
Por favor, me lo da suelto y no enjaulado
adentro de un despertador.
María Elena Walsh
En abril, la sala 306 del piso de Niñez abre la puerta a Territorio de juego y exploración, una propuesta coordinada por Irene Goldfeder y Ana Purisman que da la bienvenida a los más chiquitos desde el juego y el arte. Un lugar en el que las familias se encuentran con diversas materialidades y con permiso para jugar, mirarse y entretejer historias.
En esta sala, una tela se convierte en sostén, hamaca, cuna y escondite. Unos bloques se transforman en autos, cuevitas, puentes, túneles y caminos. Y los libros se convierten en naves que nos llevan a otros universos.
Un lugar donde la ronda, emulando un buen fogón, trae canciones y cuentos. Donde se propone la sorpresa de las manitos que se mueven y pasean, el disfrute al esconderse y aparecer, y las ganas de inventar juntos.
Un espacio en el que se celebra un tiempo no apurado, un tiempo de jugar, que es el mejor: un tiempo suelto y no enjaulado adentro de un despertador.
Días y horarios
Sábados, domingos y feriados de abril, 15 a 19 h
Duración: 40 minutos
Edad sugerida: de 6 meses a 3 años
La actividad no requiere reserva de entradas y tiene cupo limitado. Las rondas se realizan en diferentes horarios a lo largo de la tarde. El ingreso es por orden de llegada, hasta agotar la capacidad del espacio.
Irene Goldfeder es profesora de Nivel Inicial, con una amplia trayectoria en educación formal y no formal. Se formó en escritura con Alberto Muñoz, Iris Rivera, Lola Arias y Florencia Fragasso, y realizó la especialización en Literatura Infantil y Juvenil en la Universidad Nacional de San Martín.
En 2017, con la ilustradora Fernanda Bragone, editó su primer libro-álbum, Lorenzo y la escalera misteriosa (Ediciones de la Terraza). En 2020 publicó su primer libro de poesía, La casa del Ñandú (Ediciones en Danza), con ilustraciones de Centrone. En 2023, nuevamente con Fernanda Bragone, editó Cajita (Nubífero Ediciones).
Actualmente, integra el equipo de Prisma Lúdico, organización social que desarrolla proyectos educativos y sociocomunitarios poniendo el juego y el arte en el centro de la experiencia con niños y niñas.
Ana Purisman es licenciada en Psicomotricidad por la Universidad Nacional de Tres de Febrero y se especializa en Atención Temprana del Desarrollo Infantil. Su recorrido profesional se vincula al trabajo con niños y niñas, acompañando procesos de desarrollo a través del juego, el movimiento y el arte, tanto en espacios de educación no formal y recreación como desde la práctica psicomotriz.
Diseñó y coordinó el taller Rondas de Juego y Crianza, espacio de juego espontáneo en familia con una mirada psicomotriz, pensado para favorecer el desarrollo de niños y niñas y acompañar a las familias en cuestiones de crianzas. Actualmente, se desempeña en el ámbito clínico, integrando equipos interdisciplinarios, y en el ámbito escolar, realizando talleres de juego, registro corporal y dinámica grupal.
En su trabajo promueve experiencias en las que el cuerpo, el juego y la curiosidad habilitan nuevas formas de explorar el entorno, vincularse con otras personas y habitar el mundo desde los primeros años.