Pipo Pescador
Como parte de la programación de Vacaciones en el Palacio, el centro cultural rinde homenaje a un personaje inolvidable de la cultura argentina: Pipo Pescador, cantautor, escritor y director teatral que llevó música y alegría a todos los rincones del país.
A través de escenografías, archivos y materiales de época –desde instrumentos musicales hasta vestuarios originales– se celebra el legado de quien contribuyó a consolidar el género infantil en la Argentina, promoviendo el pensamiento y la imaginación de su joven audiencia.
Un homenaje que invita a reencontrarse, o tal vez a acercarse por primera vez, a la magia de este entrañable trovador, contador de historias y compañero de juegos de generaciones de niños argentinos.
La exhibición puede visitarse a partir del 18 de julio, de martes a domingos, de 14 a 20 h.
Texto curatorial
Enrique Fischer era estudiante de escenografía cuando un día, por casualidad, se encontró con un acordeón y comenzó a jugar con sus teclas. No pasó mucho tiempo hasta que se calzó la correa, una boina y un chaleco de lentejuelas, subió a un escenario de la calle Corrientes y se convirtió en Pipo Pescador.
Era la década de 1970 y, de manera autodidacta, creó el personaje que iba a acompañar a niños de varias generaciones, uniendo la música con el teatro y la literatura. Así creó un lenguaje infantil, sostenido en elementos de la vida cotidiana, y fue pionero de la interacción de los chicos con el escenario. Les propuso una tierna rebeldía con la canción de protesta de Los Antisopas y los invitó a corear El auto de papá, a saltar con La canción del canguro y a emocionarse con Receta para hacer una mariposa.
De esta manera, Pipo Pescador, hijo ilustre de Gualeguaychú, construyó mucho más que un personaje: un universo que ofreció a los niños la posibilidad de imaginar mundos cargados de poesía.
Agradecimientos
Complejo Cultural Osvaldo Magnasco
Museo Anconetani del Acordeón