
Ombú, de Marina Daiez
Ombú es una instalación de Marina Daiez que funciona simultáneamente como sala de exhibición y espacio de reparo. Pensada especialmente para recibir a personas con diversidades perceptivas, la sala también se encuentra disponible para todo aquel que desee disfrutar de la experiencia.
La propuesta del espacio es detenerse, contemplar, leer un libro, descansar, registrar el estado de ánimo personal y darle un espacio al descanso improductivo. Para eso, la sala cuenta con esculturas de gran formato para recostarse, hamacas colgantes, una biblioteca blanda, relieves, y una serie de piezas para realizar experiencias de relajación y estimulación sensorial.
Las obras proponen una relación distendida con el propio cuerpo, a partir de un imaginario fantástico en el que aparecen elementos conocidos, como manos, árboles o flores, y también seres inventados, en un entorno sonoro envolvente.
El nombre de la sala remite al valor cultural que ha tenido el ombú, árbol nativo que se caracteriza por dar sombra y alojar a quienes buscan descanso en medio de un viaje. Con esa intención, Daiez ha creado un espacio calmo, de ocio y encuentro dentro del Palacio Libertad.
Un equipo interdisciplinario, coordinado por Ana Purisman y conformado por Cecilia Rodríguez Petersen, Paloma Niedzwiecki, Aldana Spina, Federico Gonzalez Giri, Lucía Cafiero y María Belén Amici, acompañará a los visitantes durante la experiencia, sugiriendo e invitando a utilizar los dispositivos de la instalación.
Días y horarios: sábados, domingos y feriados de abril, 14 a 20 h
Edad sugerida: a partir de los 4 años
La actividad no requiere reserva de entradas. El ingreso es por orden de llegada, hasta agotar la capacidad del espacio.

Marina Daiez es artista visual, nacida en 1992 en Buenos Aires. Realiza instalaciones, pinturas, esculturas y performances. Integrante del Grupo de Estudios de Arte y Salud, en sus trabajos explora la relación entre fantasía y salud.
Realizó exposiciones individuales en la Bienal del Museo de Arte de Bahía Blanca (2017); el Centro Cultural Recoleta (2017); Biquini Wax, en México (2018); la Fundación Cazadores (2022), y la Galería Nora Fisch (2024). Además, participó en diversas muestras colectivas, en espacios como el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (2022), el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (2022) y PROA 21 (2019).
Su obra resultó seleccionada para el Premio Nacional de Pintura del Banco Central de Argentina, el Premio Fundación Klemm, el Premio 8M y el Premio Fundación Andreani.

Ana Purisman es licenciada en Psicomotricidad, recibida en la Universidad Nacional de Tres de Febrero y especializada en Atención Temprana del Desarrollo Infantil.
Inició su recorrido profesional como docente y coordinadora en diversas actividades de educación no formal, también como parte de equipos técnicos en instituciones del ámbito comunitario.
Actualmente, realiza atención clínica psicomotriz de niños y niñas en equipos interdisciplinarios y es parte del equipo de orientación escolar de una institución primaria.