Derivas del deseo

Derivas del deseo reúne obras de cuatro artistas argentinas contemporáneas que exploran el deseo como una fuerza que desborda límites y conecta lo sensorial con lo conceptual.

A través de la pintura, la escultura y la instalación, la muestra funciona como un dispositivo de erotización del espacio, un ámbito de apertura y fusión en el que los límites se vuelven porosos y las presencias se imbrican, poniendo en crisis la identidad cerrada del sujeto.

Bajo una lógica rizomática, la exposición evita las estructuras jerárquicas para articular un entramado de conexiones múltiples donde las piezas activan un devenir constante. El erotismo aquí no es temático, sino que se inscribe en las obras y en sus formas de circulación.


Artistas

Carolina Favre / Foguel / Fernanda Kusel / Sofía Palomino


Curaduría

Danila Desirée Nieto


La exhibición puede visitarse a partir de su inauguración, el viernes 15 de mayo a las 18 h, de miércoles a domingos de 14 a 20 h. No se requiere reserva previa de entradas.


Texto curatorial: Derrames sensibles del arte contemporáneo

Por Danila Desirée Nieto

Derivas del deseo busca concebirse como un rizoma donde las piezas despliegan un campo de relaciones interdisciplinares y contagios formales. Lejos de ser autónomas, las obras generan un territorio de resonancias que activan la noción de deseo entendida como derrame, formulando un recorrido de derivas sensoriales.

En este mapa de tensiones, las piezas de Foguel transpiran y se desintegran en su construcción; como una topografía donde lo húmedo deviene geometría del colapso y resistencia ante la demolición. Por su parte, la escultura de Carolina Favre desobedece la gramática industrial del cemento y sus aspiraciones históricas de estructura, verticalidad y autosuficiencia. Sus obras se entregan al suelo como "materia cansada" atravesada por el maquillaje: una dermatología filosófica donde lo más profundo es la superficie.

A su vez, la potencia del deseo se vincula con la perversión de la funcionalidad. Sofía Palomino hackea el objeto cotidiano mediante una estética de lo precario, donde el goce desactiva las doctrinas del "buen vivir". En esa línea, la pintura de Fernanda Kusel suspende el tiempo con una ofrenda amorosa sin destinatario; sus obras presentan escenas de una espera donde la ausencia se vuelve presencia melancólica en un espacio detenido en medio del cambio constante.

El componente erótico del deseo no se reduce a una cuestión iconográfica, se inscribe en operaciones formales y lógicas de circulación. Como señala Georges Bataille, el erotismo puede aparecer en la disolución de las formas constituidas: una apertura que pone en crisis la identidad cerrada, una energía que excede los límites de los cuerpos, desbordando lo individual hacia lo colectivo. Así, la exposición se constituye como una producción deseosa de sentido, erotizando el espacio y propiciando una mirada involucrada en la dinámica de afectación y contagio entre soportes.

Fecha

16 mayo 2026 - 13 septiembre 2026

Hora

14:00 - 20:00

Ubicación

Salas 405 y 406
Categoría