La Pampa Cósmica de Pérez Celis
La Pampa Cósmica de Pérez Celis es un proyecto inspirado en el período pampeano del reconocido artista plástico argentino, que conjuga la exhibición de obras originales y una videoinstalación inmersiva.
Durante esta etapa creativa, correspondiente a las décadas de 1960 y 1970, Pérez Celis afirmaba que “Los argentinos tenemos el Universo en la misma Pampa”, al comparar la fuerza de sus horizontes con la infinitud del espacio.
Las obras del periodo pampeano pueden ser leídas como un recorrido astral que comenzó hace más de cincuenta años y aún no sabemos si llegó a destino. La pampa cósmica de Pérez Celis se plantea como un nuevo impulso, que permite actualizar sus imágenes en términos expositivos y tecnológicos, e invita a cada espectador a decidir desde dónde contemplar y construir su propia relación con el universo del artista.
En la Sala 206, el encuentro con las obras originales permite acercarse a la experiencia estética propuesta por Pérez Celis. Los colores saturados, las formas prehispánicas y las líneas del horizonte dotan a las obras de un dinamismo que estimula los sentidos e invita a emprender un viaje espacial desde los paisajes pampeanos.
En la Sala Inmersiva, el viaje se inicia a través de la luz, sobre el espacio y el tiempo, para expandirse más allá de la contemplación pictórica. La música que acompaña la experiencia propone un ritmo de expectación que guía a quienes participan y construye una narrativa espacial que multiplica los puntos de vista.
Días y horarios
Inauguración: 2 de septiembre, 18 h
3 a 27 de septiembre: miércoles a domingos, 14 a 20 h
Ficha técnica
Producción y dirección creativa: Matías Lobasso y Emiliano Riasol
Artista digital: Martín Ariel De Pasquale
Música: Daniel Doura
Curaduría de la exposición: Rodrigo Alonso
Realizada con el apoyo de la Fundación Pérez Celis
La propuesta es gratuita y no requiere reserva previa de entradas. El ingreso es por orden de llegada, según el cupo de la sala.
Texto curatorial
Por Rodrigo Alonso
“La pampa es el mejor punto de partida para enunciar lo americano. De algún modo la Argentina ya está –a través de la infinitud pampeana– en el espacio del que hablan los cosmonautas” (Pérez Celis, 1969).
Hacia mediados de la década de 1960, y tras una serie de expediciones por Perú, Bolivia y el norte argentino, Pérez Celis se reinstala en Buenos Aires y comienza a frecuentar con asiduidad los vastos territorios de nuestras pampas. La inmensidad de esos paisajes cala hondo en sus pinturas. Sin abandonar por completo las formas y los signos prehispánicos provenientes de sus viajes anteriores, el artista incorpora ahora la línea del horizonte como eje de su nueva producción.
La referencia geográfica viene acompañada por una exaltación cromática enraizada en la cultura de la época. Los colores saturados del pop-art, la psicodelia, la cultura de masas, las historietas y la ciencia ficción, se entrelazan con el imaginario cósmico impulsado por la carrera espacial y sus aventuras estelares. A todo esto, Celis adiciona un tono místico, religioso, metafísico, que dota a sus composiciones de una intensa carga emocional.
Pérez Celis nació en 1939 en Buenos Aires. A lo largo de cincuenta años de trayectoria, expuso individualmente y en forma colectiva en Latinoamérica, Estados Unidos, Canadá, Europa y Japón. Sus obras forman parte de importantes colecciones públicas y privadas y se exhiben en museos y galerías de todo el mundo.
Recibió diversas órdenes y distinciones, entre ellas la Orden del Sol en grado de Comendador, otorgada por el gobierno de Perú durante la presidencia de Fernando Belaúnde Terry. Fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, su obra fue decretada de interés cultural por el Senado de la Nación y recibió la llave de la ciudad de Miami y el sello del Estado de Florida.
Su obra está presente en instituciones y espacios como la Universidad de Morón, la Universidad de Belgrano, la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires, el Estadio de Boca Juniors, el Patio de la Madera (Rosario) y el Edificio Fortabat (Buenos Aires).
Brindó conferencias y talleres artísticos en escuelas, instituciones y universidades alrededor del mundo. Más de 200 colecciones públicas integran obras suyas en sus acervos.
En 2014 Google alojó un museo virtual en la plataforma Google Arts & Culture dedicado a su obra, siendo el primer museo virtual individual del mundo. Hasta la fecha, ese espacio registró más de 120 mil visitas desde 110 países.
Su obra ha sido objeto de estudio y numerosas publicaciones se han dedicado a su interpretación; al respecto, se destacan los trabajos de Gastón Dhiel, Rafael Squirru, Ted Castle, Peter Frank, Susan Larsen y Renato Rita, entre otros.
Vivió en Montevideo, Lima, Caracas, París, Nueva York y Miami. Falleció en agosto de 2008 en Buenos Aires.
Rodrigo Alonso nació en 1965 en Buenos Aires. Licenciado en Artes, especializado en arte contemporáneo y nuevos medios, es investigador y teórico en el campo del arte tecnológico, referente de la historia y el presente de esta producción en América Latina. Se desempeña como profesor universitario de grado y posgrado y asesor de fundaciones artísticas internacionales.
Como curador independiente, organizó exhibiciones en diferentes ciudades del mundo. Entre sus exposiciones, se encuentran Relatos de resistencia y cambio (Frankfurter Kunstverein, Frankfurt, 2010); Pop, realismos y política. Brasil/Argentina. 1960s (Fundación Proa, Buenos Aires; Museo Oscar Neimeyer, Curitiba; GAMEC, Bérgamo; Museo de Arte Moderno, Río de Janeiro, 2012-2013, con Paulo Herkenhoff); Arqueologías a destiempo (Galería Gabriela Mistral, Chile, 2013); Transitio_MX. Biomediations (Centro Nacional de la Imagen/Laboratorio de Arte Alameda, México, 2013, con Sarah Cook); Pensar en abstracto (Museo de Arte Contemporáneo, Buenos Aires, 2017); Fotografía Argentina 1850-2010. Contradicción y continuidad (The Getty Museum, Fundación Proa, Buenos Aires, 2018); La escuela de las formas (Centro Cultural Las Condes, Chile, 2023); Arteônica (Museum of Latin American Art, Los Angeles, 2024).
En 2011 fue curador del Pabellón Argentino de la 54.ª Bienal de Venecia.
Publicó numerosos ensayos y libros. En 2015 editó una recopilación de sus principales textos en el libro Elogio de la Low-Tech. Historia y estética de las artes tecnológicas en América Latina.