Fetiche: La vida de los otros, por Mayra Bonard
Como parte de los programas públicos de Fetiche, de Cynthia Cohen, Mayra Bonard cierra la exhibición de la obra con La vida de los otros, una coreografía de sitio específico al ritmo de un live set de música ambient y electrónica.
La performance consiste en un desfile de bailarines con vestuario realizado a partir de los residuos recolectados por la directora durante diez años. De este modo, el consumo y el desecho se convierten en materia poética y dialogan con la escultura a gran escala de Cohen, en un encuentro interdisciplinario que aborda el imaginario del consumo exacerbado presente en su obra.
La propuesta forma parte del ciclo Intervenciones, integrado por obras de sitio específico que generan un diálogo entre el edificio histórico y el arte contemporáneo.
Funciones
Sábado 11 de julio, 18 h
Domingo 12 de julio, 17 h
Ficha técnica
Concepto y dirección
Mayra Bonard
Live set
Fernando Sayago
Performers
Zaira Antonio, Francisca Barria Ampuero, Nor Barrientos, Sofia Bustingbody, Lucila Carrasco, Ezequiel Carrizo, Valentina Piombo, Giuliana Stivanello, Debon Vidal
La propuesta no requiere reserva de entradas: la participación es por orden de llegada, en función de la capacidad del espacio.
Mayra Bonard nació en Buenos Aires. Es artista de danza y performance. Formada en danza, teatro, artes marciales, ashtanga, fotografía y paisajismo, su interés siempre estuvo en la concepción de la obra original en lugar de la realización de obras de formato preexistente.
En su carrera, ha participado en numerosos festivales internacionales, en ciudades como Madrid, Hamburgo, Hannover, Köln, Londres, Leicester, Manchester, Belfast, Belgrado, Chicago, Nueva York, San Pablo, Londrina, Santos, Faro, Bogotá, Montevideo, Asunción y Santiago de Chile, entre otras. Entre diversos reconocimientos, ha recibido premios de Teatro Siglo XXI, Fundación Antorchas, Fundación Konex y Revista NX.
Entre 1990 y 2005 fue integrante fundadora de El Descueve, grupo decisivo en la escena independiente local. Entre sus obras más destacadas se encuentran Criatura, La fortuna, Corazones maduros, Todos contentos, Hermosura y Patito feo.
De 1995 a 1999 se asoció con De La Guarda para hacer Villa Villa, espectáculo de notable repercusión llevado a cabo en distintos escenarios de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.
Desde hace catorce años dirige la compañía independiente Selección Natural, con la que estrenó obras como Cariño (2010), Futuro (2012), Selección natural (2014) y Vivir vende (2021), presentadas en escenarios de Buenos Aires, San Francisco, Montevideo, París, Bolonia y Milán.
Además, es creadora de Mi fiesta, una obra performática autobiográfica producida por el Teatro Argentino Centro de Experimentación y Creación (TACEC) y coproducida por el Centro Cultural San Martín (CCSM), con la que participó en FIBA (2019) y fue invitada a MEI-Tenerife, Festival Avignon Off 2020, y al Festival Cena Brasil Internacional-Rio de Janeiro.
En 2020, Bonard codirigió y actuó en Hermafrodita, pieza escrita por Alfredo Arias con visuales de Nicola Constantino, presentada en el MALBA y ganadora del premio coproducción FIBA-Festival de Danza Contemporánea. Durante la pandemia, creó Danser comme Bonard, un ciclo de baile autofilmado para el Instituto Francés, y realizó Tronco, un alter ego performático en su propia casa, con el que experimentó de forma continua y versátil. A partir de este material, se editó el libro de autorretratos Tronco, con el patrocinio de Mecenazgo y la Fundación Santander, presentado en el Museo Sívori.
En la actualidad, lleva adelante versiones performáticas de Mi fiesta y Vivir vende en los centros culturales ArtLab y Arthaus, y en cúpulas de Buenos Aires, por medio de la Fundación Santander. A su vez, invitada por la Fundación Cazadores, participa en la muestra colectiva Vampiros…y mañana?, exhibición audiovisual curada por Sergio Bazán que aborda el tema del autorretrato.
Cynthia Cohen nació en 1969 en Buenos Aires. Egresada de la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, se formó además en historia del arte con Laura Batkis y en pintura con Pablo Suárez y Marcia Schvartz.
Desde fines de los años noventa desarrolla una obra vinculada al arte pop, atravesada por el uso del brillo, la ironía y la desmesura. Su trabajo, que comenzó con la técnica de la pintura, luego derivó en el desarrollo de objetos y de esculturas a gran escala.