Orquesta Invisible
Formada en 2025 y dirigida por Julio Coviello, la Orquesta Invisible se presenta en Otoño Tango con un repertorio que combina los temas de su disco Huella con material nuevo.
El ensamble está integrado por Paula Corrarello, Santiago Moore y Mabel Etchevarría en violines; Fernando Estrup en viola; Dolores Velasco en violoncello; Julio Coviello, Rodrigo Almonacid y Mariano Burnengo en bandoneones; Patricia Szilagyi en piano; Alex Valdés en contrabajo, y Sofía Verna en voz.
El concierto forma parte de la programación de Otoño Tango.
La actividad es gratuita y no requiere reserva previa de entradas. El ingreso es por orden de llegada, hasta agotar la capacidad del espacio.
Orquesta Invisible fue creada en 2025, a partir de una convocatoria abierta impulsada por el bandoneonista Julio Coviello, con el objetivo de conformar una orquesta estable que explore nuevas formas de creación dentro del tango.
El proyecto reúne a músicos y músicas de distintas generaciones –desde intérpretes formados en orquestas típicas tradicionales hasta integrantes de ensambles contemporáneos y agrupaciones académicas–, configurando una sonoridad que combina tradición y personalidad. En ese cruce de experiencias, la orquesta desarrolla uno de sus rasgos distintivos: la composición colectiva.
Desde su debut, Orquesta Invisible ha sostenido un ciclo regular de presentaciones en el espacio cultural La Tierra Invisible, en el que fue incorporando nuevas composiciones nacidas en los ensayos. Este método –basado en la improvisación, el intercambio de ideas y su posterior desarrollo en partitura– propone una dinámica poco habitual en el tango, donde la autoría individual ha sido históricamente predominante.
El álbum Huella sintetiza ese proceso. A las obras del propio Coviello –compuestas a lo largo de más de dos décadas– se suman piezas surgidas en el trabajo conjunto del grupo, entre ellas dos tangos y un candombe creados en colaboración.
En escena, la agrupación despliega un repertorio que pone en diálogo esas distintas capas: obras del director, creaciones colectivas y nuevas piezas en coautoría que continúan expandiendo el lenguaje del conjunto. El resultado es una propuesta que, sin perder el anclaje en la tradición de la orquesta típica, se proyecta hacia una interpretación contemporánea del tango, en la que la identidad se construye desde la diversidad y el trabajo compartido.